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5X09 Harm's Way |
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| Resumen | |
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Tiene momentos divertidos, y otros incomprensibles absolutamente como la
estupidez de motivo por el que se supone que un Spike corpóreo (con ESE cuerpo
quiero decir...aaagghhh) no corre a buscar a su novia Buffy. Pero se deja
ver. |
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| Comentario | |
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Pues quitando la chorrada inmensa que hacen pasar por explicación de por qué Spike no se va en busca de Buffy y quitando que el capítulo es un divertimento intrascendente, a mí me parece que no está mal. Algo debe de tener que ver en esa apreciación que Harmony siempre me ha caído muy bien: rubia tonta sin más pretensiones que sobrevivir, lo que no es poco, y con un gran mérito en su haber que todas la envidiaríamos: se ligó a Spike. Si es que me parece hasta buenaza. Admito que es traicionera como una serpiente, pero… en el fondo ni intenta engañar a nadie ni se engaña con falsas pretensiones y, además, la chica tiene su corazoncito. Creo que de lo que más me cuesta digerir de Spike en las dos series es cómo trata a Harmony y eso que en el final de este capítulo por primera vez repara en que ella también tiene sentimientos. Debe ser la teoría de Harm: que es más duro ser bueno para los que no tienen alma. El capítulo es de Harmony y la chica se lo lleva de calle porque hay que
reconocer que Mercedes McNab tiene una gran vis cómica. Domina el capítulo de
cabo a rabo y, desde luego, da otra visión de las dificultades de los vampiros
en la jungla que es una gran compañía como W & H: sin amigos, con un jefe
que no le da tregua, compitiendo ferozmente con el resto de empleados,
incomprendida cuando está claro que ella tiene razón. (Lo del catering de
camello hubiera sido un tanto para la empresa que nadie supo valorar, lo de
estar perfectamente al tanto de los rollos de los jefes –que Wes babea por Fred
y que Fred lo sabe, pero hace como que no- muestra su perspicacia… Las escenas
cómicas intentando esconder el cadáver de su ligue y encontrándose siempre con
la vecina de rulos y su caniche malhumorado. O el verse obligada a meter en el
armario a todos los molestos testigos que la van descubriendo. Las peleas en la
cola del microondas… Un capítulo refrescante. Sin trascendencia, pero divertido.
Lo que me resulta muy pero que muy difícil de tragar es la explicación de por
qué Spike finalmente no se embarca hacia Europa en busca de Buffy, con lo chulo
que se había marchado al principio mangándole al jefe su coche preferido y
diciéndole que si quería algo para ella. En su mejor línea, sólo por joder a
Angel. A pesar de que Buffy es algo que pesa en la trama de esta temporada,
siempre presente entre los dos vampiros, se está dilatando en el tiempo sin que
se le dé un planteamiento convincente. Por ejemplo, digo yo… ¿no hay teléfonos
en Los Ángeles? Vale la explicación inicial de que el Spike fantasma estaba
ligado al amuleto y por tanto no podía salir de W&H, pero ¿a nadie se le
ocurrió decirle a Buffy que había vuelto? En fin. En cualquier caso la escena
final de su conversación con Spike, los dos perdedores saboreando su soledad y
su derrota ante la barra. Pobre Harmony. Es tan irrelevante, que hasta el
perspicaz Spike tarda en darse cuenta de lo que siente. Afortunadamente, él
siempre encuentra las palabras apropiadas para levantar el ánimo: “No es cierto
que no le importes a nadie, Harm. Fíjate, esa chica te odiaba. Quería matarte”.
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