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Written by: David Fury and Ben Edlund
Directed By: James A.
Contner
Original on air 08/10/2003
Trailer
Un estupendo capítulo
donde empezamos a ver a Spike y Angel actuando juntos, y eso siempre es un
placer.
Spike desconcertado por su extraña aparición saliendo del
medallón pregunta lo que ocurre, donde
está, quienes son todos, ataca a Angel y descubre, con sorpresa,
que se ha convertido en un ser incorpóreo. Una vez recuperado del
shock de verse a Spike en el despacho, y tras intercambiar algunas
puyas (no tiene remedio, en cuanto se ven empiezan como críos)
Angel pone a su equipo a investigar para ver qué significa todo
esto. Tras varias pruebas de laboratorio que no arrojan resultados
concluyentes acerca de lo que es Spike, y tras enterarse los
demás de que tiene alma y salvó al mundo junto a Buffy,
Spike decide rápidamente hacer la vida imposible a su Sire
persiguiéndolo por todas partes.
Su primer destino es la casa de Hainsley, un poderoso brujo necromante,
que se dedica a meter demonios en cuerpos humanos para darles entrada a
la sociedad. La alta sociedad, al parecer.
Angel tendrá que luchar contra el brujo, echado mano de todas
las armas a su alcance, incluidos los inspectores de hacienda. El
brujo, que tiene poder sobre los cuerpos sin vida, no se lo
pondrá fácil.
Entretanto el equipo de Angel busca la manera de hacer algo con Spike,
y parecen decidirse por destruirlo, por aparentes motivos caritativos:
no puede afectar a nada ni hacer nada, es como un fantasma. Triste
destino para el activo... más bien hiperactivo Spike.
Hainsley interpretando rápidamente las
aparentes
desavenencias entre Angel y "su cita" ofrece a Spike un trato: hacerlo
corpóreo si toma el control de Angel, y por lo tato de Wolfram y Hart
para su beneficio. Tras una conversación en el dormitorio de Angel
donde al parecer los dos vampiros planean su propia jugada,
Hainsley ataca a Angel y comienza el ritual para meterle dentro a
Spike. Pero Spike no suele hacer lo que le mandan, y se queda en el
interior del brujo, posibilitando que Angel acabe con él.
Al final del episodio Spike va a ver a Fred y tras muchos circunloquios,
le cuenta que cada vez que desaparece siente que lo arrastran al
infierno, y le pide que lo ayude.
por Ehiztari
Spike ha vuelto. Y
además ha reencontrado un sentido para su no-vida: hacerle la
puñeta a Angel ad nauseam, hasta en la cama (literalmente, en
este capítulo). Jejeje
Este
capítulo vuelve a ser como el anterior: la trama del nigromante,
como que ni fú ni fa, pero el resto… ¡ah, el resto!
Si es que está ya todo ahí: Spike, desesperado,
irónico, incorpóreo e indefenso, pero con esa labia que
algún dios le ha dado con el único propósito de
joder a Angel por toda la eternidad. Y Angel lidiando con el nuevo
bufete que parece que le viene grande, pero en el que, finalmente,
consigue imponer su forma de hacer las cosas, o sea, a puñetazos
y por las bravas. Y el spangel, uséase Spike y Angel chocando
una y otra vez y otra y otra: discutiendo por Buffy, por el
víper, por la forma de vestir, por la forma de pelear, Spike
chinchando y Angel aguantando estoicamente porque no puede hacer otra
cosa y ambos aparentemente dispuestos a acabar el uno con el otro para
ayudarse y salvarse la vida al final.
Teniendo en cuenta que es la primera vez que Angel y Spike comparten
episodio en esta nueva andadura, me gusta cómo juegan los
guionistas a despistar al espectador haciendo pensar primero que Spike
pactará con el nigromante para acabar con Angel y,
después, que Angel está dispuesto a “dar paz
eterna” a Spìke (Por cierto, estaba dispuesto,
¿no?). Me parece que el tema está muy bien resuelto sobre
todo por cómo dotan de motivaciones a los dos personajes hasta
hacernos pensar que Angel, el protagonista, corre verdadero peligro o
que es capaz de la bajeza de “asesinar” a su propio childe.
(Por cierto, los guionistas que no se hablan le hacen decir al rubio
que fue el moreno quien lo convirtió). O, por otra parte,
convencernos de que Spike, el héroe de Sunnydale, el nuevo
vampiro con alma, está dispuesto a pactar con cualquiera para
vengarse de Angel. (Y siendo sincera, a mí me parece que Spike
tiene mejores motivos, por ejemplo, la defensa propia y la
supervivencia). En cualquier caso, al final del capítulo,
se ha establecido, pa los restos de lo que queda de serie, una nueva
situación de colaboración entre Angel y Spike, pero
también – y me encanta, me encanta- el enfrentamiento
entre dos personajes muy distintos pero muy iguales, ambos situados con
rango muy similar, con categoría heroica, y con muy semejante
dignidad, los dos trampeando, engañando y, con todo, luchando
del mismo bando.
Me
gusta la relación que se establece, me gusta la trama, me gusta
Angel, de gran héroe, sólido e imperturbable…
hasta que el rubio se propoen crisparle los nervios. Me gusta Spike,
displicente, enfadado ante lo que considera una injusta burla, Spike
que nos hace reír y que se indigna y que pone esa cara de
frustración cuando Angel decapita al nigromante y le arrebata la
oportunidad de unos buenos puñetazos,... pero sobre todo, me
gusta ese final digno de FFL, cuando recuperamos a ese vampiro-fantasma
tramposo, insultante, superficial, amoral… mirando a los ojos a
una mujer y diciéndole que está aterrado.
Desnudándose. Ainnsss, por eso lo amamos. Entre otras cosas,
claro.
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