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5X02 Just rewards |
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| Resumen | |
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Su primer destino es la casa de Hainsley, un poderoso brujo necromante,
que se dedica a meter demonios en cuerpos humanos para darles entrada a la
sociedad. La alta sociedad, al parecer.
Hainsley interpretando rápidamente las aparentes desavenencias entre
Angel y "su cita" ofrece a Spike un trato: hacerlo corpóreo si toma el control
de Angel, y por lo tato de Wolfram y Hart para su beneficio. Tras una
conversación en el dormitorio de Angel donde al parecer los dos vampiros planean
su propia jugada, Hainsley ataca a Angel y comienza el ritual para meterle
dentro a Spike. Pero Spike no suele hacer lo que le mandan, y se queda en el
interior del brujo, posibilitando que Angel acabe con él. |
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| Comentario | |
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Este capítulo vuelve a ser como el anterior: la trama del nigromante, como que ni fú ni fa, pero el resto… ¡ah, el resto! Si es que está ya todo ahí: Spike, desesperado, irónico, incorpóreo e indefenso, pero con esa labia que algún dios le ha dado con el único propósito de joder a Angel por toda la eternidad. Y Angel lidiando con el nuevo bufete que parece que le viene grande, pero en el que, finalmente, consigue imponer su forma de hacer las cosas, o sea, a puñetazos y por las bravas. Y el spangel, usase Spike y Angel chocando una y otra vez y otra y otra: discutiendo por Buffy, por el Víper, por la forma de vestir, por la forma de pelear, Spike chinchando y Angel aguantando estoicamente porque no puede hacer otra cosa y ambos aparentemente dispuestos a acabar el uno con el otro para ayudarse y salvarse la vida al final. Teniendo en cuenta que es la primera vez que Angel y Spike comparten episodio en esta nueva andadura, me gusta cómo juegan los guionistas a despistar al espectador haciendo pensar primero que Spike pactará con el nigromante para acabar con Angel y, después, que Angel está dispuesto a “dar paz eterna” a Spìke (Por cierto, estaba dispuesto, ¿no?). Me parece que el tema está muy bien resuelto sobre todo por cómo dotan de motivaciones a los dos personajes hasta hacernos pensar que Angel, el protagonista, corre verdadero peligro o que es capaz de la bajeza de “asesinar” a su propio childe. (Por cierto, los guionistas que no se hablan le hacen decir al rubio que fue el moreno quien lo convirtió). O, por otra parte, convencernos de que Spike, el héroe de Sunnydale, el nuevo vampiro con alma, está dispuesto a pactar con cualquiera para vengarse de Angel. (Y siendo sincera, a mí me parece que Spike tiene mejores motivos, por ejemplo, la defensa propia y la supervivencia). En cualquier caso, al final del capítulo, se ha establecido, pa los restos de lo que queda de serie, una nueva situación de colaboración entre Angel y Spike, pero también – y me encanta, me encanta- el enfrentamiento entre dos personajes muy distintos pero muy iguales, ambos situados con rango muy similar, con categoría heroica, y con muy semejante dignidad, los dos trampeando, engañando y, con todo, luchando del mismo bando.
Me gusta la relación que se establece, me gusta
la trama, me gusta Angel, de gran héroe, sólido e imperturbable… hasta que el
rubio se proponen crisparle los nervios. Me gusta Spike, displicente, enfadado
ante lo que considera una injusta burla, Spike que nos hace reír y que se
indigna y que pone esa cara de frustración cuando Angel decapita al nigromante y
le arrebata la oportunidad de unos buenos puñetazos,... pero sobre todo, me
gusta ese final digno de FFL, cuando recuperamos a ese vampiro-fantasma
tramposo, insultante, superficial, amoral… mirando a los ojos a una mujer y
diciéndole que está aterrado. Desnudándose. Ainnsss, por eso lo amamos. Entre
otras cosas, claro. |
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