3X15 Loyalty

 

 

 

 

3X15 Loyalty


Written By: Mere Smith

Directed By: James A. Contner

Original on air: 25/02/2002



Resumen


por demonio


Terrible episodio que se inicia con imágenes de Wesley embebido en su trabajo, durmiendo en el hotel, entre sus libros y traducciones. Tiene una pesadilla en la que se ve las manos manchadas de sangre y ve también a Angel atacar y morder al bebé Connor, de la que despierta sobresaltado.
Posteriormente acompaña a Angel al pediatra a revisar al niño, Wes se ve preocupado, ajeno a la rebosante felicidad paternal del pobre Angel. En la consulta del médico una mujer roba la sangre extraída a Connor, cambiándola por otra.  Pronto sabremos que la sangre del niño está en poder nada menos que de Lilah, y cuando ante ella se presenta Sahjan, rápidamente le dice que la tiene y urden un plan contra Angel.

Entremedias una mujer afligida por haber perdido a su hijo a manos de vampiros se presenta en el hotel, hablando de un nido en el parque de atracciones que hay en el paseo marítimo, y Gunn y Fred van a investigarlo. Pero todo es un montaje de Holtz, la mujer es de los suyos y está ahí para investigar al enemigo: Holtz planea atacar el cuartel general de Angel .

Wes intentando por todos los medios desentrañar la verdad de la terrible profecía que ha traducido, habla con un oráculo, busca una estatua pero resulta ser la figura publicitaria de una hamburguesería. Pese a su ridículo aspecto el oráculo es muy serio y llega a irritarse mucho con Wesley y a atacarle, porque dice que todo está claro y que el padre devore al hijo es algo seguro e inamovible. Le dice que habrá terremoto, fuego y sangre.

Wes  regresa al hotel, donde encuentra a Angel cuidando amorosamente de su pequeño, y todo le parece tan estúpido, y tan irreal, tienen una pequeña y deliciosa conversación acerca del amor paternal que es una verdadera joya, y todo el temor de Wesley parece desvanecerse.
Pero justo entonces sí hay un terremoto, y un incendio, y en el esfuerzo por salvar a Connor y al mismo Wes Angel se hiere en la cabeza, y Wes se encuentra mirando cómo la sangre del vampiro mancha la mantita del niño, completando los tres elementos que anuncian el inminente cumplimiento de la profecía.


Comentario


por Ehiztari


La vida no es sencilla. Las cosas no son blanco o negro, bueno o malo- explica Holtz a Justine. E inmediatamente a continuación, cuando ella le pregunta por Angelus, responde sin medias tintas: “él es malo”. Un perfecto ejemplo de cómo está muy bien la teoría, pero en la práctica las cosas cambian. O de cómo nos ofuscan los sentimientos y los errores de percepción. O incluso de cómo el ser humano es el ingrediente fundamental para estropear cualquier guiso. Que le pase a Holtz, macerado durante siglos en su sufrimiento y su afán de venganza, puede ser esperable. Que le pase a Wesley es demasiado doloroso.

Este es un capítulo de tempo lento, que va poco a poco dibujando el paisaje para la tragedia. Wesley es la figura central -Wesley va camino de ser un héroe oscuro, incomprendido, hundido en el silencio y el dolor, con una grandeza y una complejidad  inconcebible  en sus lejanos tiempos de patoso vigilante cómico-, pero de momento, sólo investiga, observa sobrecogido los indicios que se van desplegando ante sus ojos de forma inexorable. De momento es una figura pasiva. No actúa. Sólo adquiere la conciencia de que un destino terrible se cierne sobre ellos, que Angel matará a su hijo, y de que él es el único que puede evitarlo. La conciencia de que el deber y la lealtad a su amigo están enfrentados.
O mejor dicho, que la lealtad le empuja al terrible deber de actuar contra su amigo. El momento más terrible del episodio me parece cuando Wes, agotado y sucio regresa al Hyperion, después de su entrevista con Holtz y tiene otra conversación amistosa e íntima con Angel. (Es que las escenas de estos dos son increíbles). Angel le pregunta si ha averiguado algo más sobre Connor. Wes le miente, claro, pero las confidencias en la tranquilidad de la noche sirven para que Angel se muestre ante él como realmente es: un padre preocupado únicamente por su hijo, un amigo que confía plenamente en su compañero y un buen hombre. La integridad de Angel aventa todos los temores de Wes que por primera vez se siente liberado y considera sus miedos como una sugestión absurda. Pero, justo entonces empiezan a cumplirse los vaticinios (terremoto, fuego y sangre) y a Wes se le hiela su preciosa sonrisa. El espectador, que ha asistido a su lado al paulatino afianzarse de los temores, queda tan sobrecogido como él. A partir de ahora, Wes tendrá que actuar y la tragedia acecha inevitable.

Wes es la figura central, pero a su lado están todos los demás: Fred y Gunn, con el primer atisbo de crisis (y precisamente por las reticencias de Gunn hacia Wesley); Holtz y Justine, una improbable pareja de ángeles del mal (ah ¿que no, que eran los representantes del bien? Es que nunca lo recuerdo). Y Lilah, ella sí claramente alineada en las filas de la maldad. Lilah, espectacular, fría, calculadora, sin escrúpulos.... y telefoneando tiernamente a una madre con alzheimer. Shajhan, tan sarcástico e inteligente que cae simpático a pesar de ser el bicho más horroroso y probablemente más rastrero que cruce por la serie. Y por supuesto, Angel, en este caso, el antagonista de Wes y a pesar de ello, su amigo. Tan silencioso y desconcertante como él, pero – Wes aún no lo sabe- mucho más positivo.
Porque aunque también Angel reconozca explícitamente que nunca se puede reparar el daño y que no hay redención posible -el triste (y por mí inaceptable) leit motiv de la serie-, Angel, para mí, representa la esperanza. La esperanza de que el malo puede convertirse en bueno, de que el amor paternal es hermoso y puede dar sentido a una existencia, la constatación de que contra las profecías está la voluntad de quien ha optado por autoimponerse una ética insobornable. La conciencia de que quizás no haya nunca descanso ni victoria, pero que él no desertará de la lucha. Eso es Angel, el paladín, el monstruo redimido, el angel caído y que vuelve a ponerse en pie y eso es no sólo digno de amor, sino también le gana nuestro respeto y nuestra fe en él. Wesley ha cometido el error de dar más credibilidad a vaticinios engañosos que al corazón y la amistad. Lo pagará muy caro.

¿No comete Wesley la típica equivocación del Vigilante? Ceder a la lógica y al deber en lugar de fiarse del amor y la esperanza, por inconsistente que parezcan. A los Vigilantes les enseñan a investigar, observar y actuar en consecuencia haciendo cualquier cosa “necesaria” por terrible que parezca. Evidentemente, sabéis en qué caso estoy pensando. Buffy (y estos capítulos de Angel) nos demostró que por encima de la razón está el corazón y que siempre se equivoca quien prescinde de él. Lo terrible de Wesley es que él no actúa al margen del corazón. Se le desgarra en la lucha íntima que lo tortura.


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