1X19 Sanctuary






1X19 Sanctuary



Written By: Tim Minear and Joss Whedon
Directed By: Michael Lange
Original on air: 02/05/2000



Resumen


Totalmente a solas, porque ni Cordelia ni Wesley quieren ayudarle, Angel se dispone a darle protección a Faith y a ayudarla a salir adelante. A enseñarle de primeras a vivir con lo que ha hecho, que no es poco. El puede decirla varias cosas sobre ello, porque lleva ya muchos años pagando con remordimiento por su maldad anterior.

Mientras Faith intenta serenarse y se concentra en vivir cada siguientes cinco minutos, el mundo exterior se confabula contra ella: no hay lugar para cazadoras malignas reconvertidas, como no lo hay para vampiro con alma. Wolfram y Hart contrata una criatura demoníaca para terminar con ella, los tres matones del Consejo de vigilantes que la perdieron en Sunnydale llegan a L.A. y hacen un trato con Wes para capturarla, sin ninguna garantía fiable de que no la vayan a matar, y para colmo, aparece una Buffy llena de deseos de vengarse por cuestiones totalmente personales.

Lo de Buffy es caso aparte porque la niña como siempre ni come ni deja comer: lamentable  lo evidente que es aquí, más que en su serie todavía, que ya es decir, que al pobre Riley lo tiene para tapar el hueco de Angel cara a la galería, o para un polvo y poco más, y ni lo quiere ni lo querrá nunca. Cosa que el chico acaba notando, que tampoco es tan tonto. Cuando Buffy llega al sótano de Angel, él está abrazando a una descentrada Faith, y la reacción de Buffy es de "novia celosa" absolutamente, demostrando lo dicho, que Riley le importa una mierda, y  de paso que se cree con derecho a venir a molestar a Angel y a pedirle cuentas.
Cosa que se repetirá en la discusión que tiene mientras ella intenta llevarse a Faith con la excusa de que se entregue, desoyendo a Angel y a la propia Faith, hasta que golpea a Angel y él le devuelve el golpe metiéndole una soberana hostia que ¡joder cómo se la merecía! ¡Bien por Angel! Ya era hora de que alguien le dejara claras las cosas a la pesada de Buffy que cree tener todos los derechos.

El capítulo es muy bueno, vertiginoso, lleno de acción, con todo tipo de despliegues, armas, luchas para intentar capturar a Faith, peleas de Angel, Faith, Wes que lejos de dejarse engañar, lucha al lado de Angel, los vigilantes atacando hasta desde un helicóptero, un episodio lleno de emoción y sobresaltos que nos mantiene pegados al DVD y dando saltos en el sofá. Y con un final inesperado: cuando todo termina, la cazadora morena se entrega a la policía por voluntad propia, dispuesta a pagar por sus crímenes y a intentar empezar de cero y tener, de paso y quizás por primera vez en la vida, un poco de paz.

Y Angel por fin, para rematar la faena, le dice a Buffy que se largue a su casa y lo deje en paz. Que ya era hora. Que la niña anda follando por a ahí con quien quiere y encima se permite venir a joderlo a él y a pretender decirle cómo manejar su vida personal, encima sus asuntos profesionales.




 

Comentario


por Ehiztari


¡Vaya capítulo! ¡Y vaya cómo está Angel! Inconmensurable ¡Qué presencia de ánimo, que altura moral, cómo mantiene las riendas en todo momento, situándose solo contra todo y contra todos para hacer lo que cree correcto. Para hacer que lo que es correcto se cumpla. En estos momentos diría que es el mejor capítulo de Angel en las dos series.

Se acaba la saga de Faith y culmina de forma inmejorable. En un capítulo donde se entrelaza la acción, la tensión y, sobre todo, el tema central de la serie: la redención, la salvación de un alma. Magistral del primer al último minuto. Desde que Angel y Faith, los dos con el rostro magullado, bajan a la habitación del vampiro donde éste va a dar cobijo a la asesina arrepentida. Faith parece ida, más perdida que nunca y Angel, silencioso, solícito, inicia el papel de protector que va a llevar hasta sus últimas consecuencias en el resto del episodio. Sigue después la escena de Angel con (casi contra) Wes y Cordy, otros dos más que presentan en sus caras los efectos de la visita de Faith. Cordy utiliza la más acerada ironía y le hace firmar al jefe unas vacaciones pagadas. A continuación desaparece. Wesley, herido en el cuerpo y en el espíritu, echa en cara a Angel las delicadezas que tiene con la persona que le torturó sádicamente. Resentido e incapaz de aceptar el planteamiento de Angel (“No podemos decidir arbitrariamente a quién salvamos”), Wesley también se marcha. Entretendrá su frustración lanzando dardos en un bar a donde van a encontrarle los enviados del Consejo con los que llega a un acuerdo: entregar a Faith a cambio de dejar a Angel.

Y a partir de ahí, la cosa se convierte en “Todos a por Faith”. Cuando digo todos quiero decir los abogados de Wolfram and Hart que no pueden dejar impune el “incumplimiento de contrato” de Faith, que no sólo no ha matado a Angel, sino que se ha ido a vivir con él; la nueva criatura mercenaria que envían contra ella; el Consejo de Vigilantes, la policía en general que sigue la orden de busca y captura emanada de Sunnydale y Kate en particular, incentivada por las sugerentes palabras de Lindsey McDonald.

Y cuando ya parece que Faith no puede haberse ganado más enemigos, llega Buffy.

Una muy, muy enfadada Buffy que, para colmo, aparece justo cuando Angel intenta consolar a Faith con un abrazo. A partir de ahí, Angel no sólo intentará mantener a salvo a su protegida, sino que quiere imponer, bastante infructuosamente, su clara conciencia de lo que se debe hacer, enarbolando su estricto criterio moral contra todos los demás. Y especialmente, eso le llevará a acabar chocando con Buffy. Tremendo el enfrentamiento final entre los ex enamorados. (Con toda la razón de parte de Angel, por cierto. Buffy sigue celosa y enfurecida contra Faith y eso la ciega) Creo que es la última vez que se verán hasta la muerte de Joyce y, después, la aparición de Angel en Sunnydale en la séptima, así que resulta especialmente dramático que se separen de esa manera tan poco amigable. Y, además, quizás por primera vez, un enérgico Angel le pone las cosas muy claritas a su ex. Empezando por devolverle el puñetazo en la cara que ella le dedicó al poco de saludarle y siguiendo por mostrarse tremendamente humano cuando Buffy le dice que hay alguien nuevo en su vida. “Genial. A mí no me está permitido. Y me destrozo por dentro cada vez que te veo”. Insisto: creo que nunca Angel me ha parecido tan convincente y con tanta fuerza interior como en este capítulo.

Y junto a Angel, Wesley, el único que le sigue y confía en él, aunque probablemente no comparte sus ideas. Cuando al final del capítulo, Wes, se acerca a un Angel que, por una vez, parece sobrepasado, y le dice suavemente: “¿Estás bien? Si te sirve de algo mi opinión, creo que has hecho lo correcto” entre los dos hombres se ha establecido ya la firme amistad que, pese a los gravísimos contratiempos, les acompañará hasta el final de la serie.

Un gran capítulo, sin duda.

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