Wes (por Ehiztari) PDF Print E-mail

 

Wes

por Ehiztari

Wesley se define por sus silencios, sus secretos, su contención y la férrea represión de cualquier exteriorización de sus sentimientos. Lo que por supuesto no implica que carezca de sentimientos. Los tiene, y muchos y encontrados, intensos y escondidos. Pero no los deja traslucir con facilidad.

 Con Wes nunca podría estar segura de qué va a hacer a continuación. Wes es un enigma. Se propone ser opaco y lo consigue. Puede estar tan lleno de ternura o más que Spike; su intimidad (qué él guarda aún más celosamente que el rubio) la mantiene siempre en secreto; su sensibilidad roza lo enfermizo (¿Recordáis el capítulo del demonio aquel del hotel en la segunda temporada y cómo se desespera preguntando a Angel: “¿por qué ha dicho que yo soy paranoico? ¿De verdad, creéis que soy paranoico?”... Angel evade la respuesta, pero sí, Wes, sí, lo eres.) A pesar de tanta contención, su tortuosa y torturada mente puede llevarle en cualquier momento a hacer lo impensable. No por un arrebato momentáneo, como se esperaría de Spike, sino por todo lo contrario, por un meditado, frío e implacable razonamiento. Mucho más fuerte de lo que aparenta, Wes toma las decisiones difíciles y las ejecuta sin parpadear, por monstruosas que puedan parecer vistas por un observador externo. Seguramente, secuela de su formación como Vigilante. Wes se traza su camino y lo sigue aunque los espectadores asistamos atónitos a los vericuetos en que se pierde, sin entender el porqué de sus decisiones: ¿Por qué se acuesta con Lilah si la odia? ¿Por qué la deja si la ama? ¿La ama? ¿La odia? ¿Por qué, Dios santo, por qué no consigue a Fred? ¿Por qué se toma como un asunto personal a Illyria? ¿Por qué está siempre torturado? ¿Por qué a veces rompe su coraza de aparente imperturbabilidad con actos de una violencia fría y terrible? ¿Por qué es tan inseguro y por qué, sin embargo, en los momentos críticos puede actuar con un aplomo sobrecogedor?

A lo largo de su presencia en las dos series vamos reconstruyendo el eco de una infancia desgraciada, de un padre castrante y de una exigente y represiva formación, pero siempre de forma parcial e indirecta, como si estuviéramos mirando por el ojo de la cerradura de una estancia que nos está prohibida. Su trayectoria vital es un largo y sorprendente recorrido, porque Wesley, también como Spike, evoluciona de forma sorprendente: desde el patoso y penoso vigilante, inútil suplente de Giles, al confidente de Cordelia, el amigo fiel de Angel, el insustituible lugarteniente del “boss”, cuando no jefe él mismo. Hasta finalizar en la más hermosa, tierna y patética (de pathos, sentimiento) escena firmada por la factoría Whedon. Pero con él siempre da la impresión de que algo se nos escapa. Que hay aún más en las hondas aguas del espíritu de Wes de lo que deja ver su superficie.

Wes es un personaje fascinante, como tantos de Whedon, pero a veces creo que hasta Illyria  resulta más comprensible.