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Mientras Lorne, Wes y Gunn regresan al Hyperion de la batalla con
la Bestia, Connor aparece e Wolfram y Hart dispuesto a saber si tiene
algo que ver con el terrible demonio. Lilah en principio intenta
engañarle, pero el chico es demasiado fuerte y no pueden con el,
y cuando decide colaborar y ayudarle a descubrir lo que necesite saber,
aparece en el edificio el demonio en carne y piedra. Así como
llega comienza a matar a todo lo que se mueve en el edifico, asesinando
sistemáticamente a todos los que se encuentran en Wolfram y
Hart. Lilah intenta buscar una salida con todos los demás y
Connor va en su busca para enfrentarse a él.
Pero el demonio es demasiado fuerte, nada puede
pararlo: mata a todo el mundo, incluido el abogado Gavin, Lilah escapa
por los pelos y entonces encuentra que Wes ha entrado al edificio a
buscarla: sus contactos le han informado de lo que estaba ocurriendo.
Con ayuda del ex vigilante Lilah consigue abrir una de las salidas
ocultas del edificio, en un cuarto almacén, y escapan por un
túnel que lleva a las alcantarillas.
Una vez a salvo, Lilah informa a Wes de que Connor está dentro, luego se mrcha cojeando por sus heridas.
Wes avisa a Angel de la situación, y de que su hijo se encuentra
encerrado en el edificio. Angel y sus compañeros preparan una
misión de rescate, todos menos Lorne que se queda en el hotel de
vigilancia, y Cordelia, a quien Angel no deja ir con ellos, cosa normal
después de ver lo que vio.
En Wolfram y Hart encuentran a Connor, pero tendrán
que enfrentarse además de al peligro de la Bestia, a uno de los
protocolos de emergencia de la firma maléfica de abogados: todos
los empleados muertos se convierten en zombis que les atacan por cada
pasillo y habitación. Angel y los suyos no ven más salida
que huir por la habitación blanca, la sala interdimensional
donde se encuentra el contacto con los Socios Mayoritarios, que Angel
visitó una vez con Lilah. Fred pone en marcha los mandos del
ascensor estropeado del que se valen para poder acceder a la inmensa
sala secreta. Al llegar, observan que la entidad en forma de
niñita pequeña, está siendo asesinada por la
Bestia, que le sorbe una energía oscura del cuerpo. Pero en un
último esfuerzo, antes de que el demonio los mate, la
niña los devuelve intactos al Hyperion.
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por mi misma
A
partir de aquí ya no volvemos a ver a la Cordelia que todos
habíamos llegado a querer y a admirar. Una verdadera
lástima, porque se había convertido en una gran mujer. Si
bien no es cierto en absoluto que estuviera ya poseída, como
mucho mas adelante, al echarse encima los fans y recibir
tantísimas críticas quisieron hacernos tragar los
guionistas de la serie, intentando disculparse de las barrabasadas
cometidas desde que hacen que se acueste con Connor en la escena
más repugnante y vomitiva con diferencia de TODO e whedonverso,
una escena de incesto de madre con su hijo. Cordelia está
poseída mucho más adelante (poseída, controlada
por Jazmine, como lo queramos decir) cuando mata a Lilah. Ahora
todavía no, y desde luego no en el capítulo anterior,
cuando comete ese acto asqueroso con el hijo de Angel, del que ella
misma se arrepiente a la mañana siguiente. Acto que ella misma
explica, de la única manera posible, en el sueño de Angel
en Awakening, diciendo que quería estar con Angel y no lo
tenía cerca. O sea que le picaba y se rasca con lo que tiene
más a mano, vamos. Repulsivo por completo e indigno de una mujer
como era ella.
Cordelia pues de poseída o manejada por terceros, nada, es
perfectamente consciente de lo que hace, es "ella misma" y que no nos
vengan con tonterías a posteriori: así lo escribieron, y
se cargaron al personaje y no hay más.
Pero aquí ya la perdemos, porque ya no es Cordelia.
es una especie de tía estúpida monjil y pacata, con
diálogos aburridos y moralizantes, que se cree superior a los
demás de una manera bastante repelente, y va dando leccioncitas
de moralidad (si, alucinante) en plan monjil (insisto) y de verdad,
cansa, aburre y no me extraña que Angelus se queje de que habla
demasiado.
En este episodio se permite el lujo de criticar a Angel, decirle lo que
tiene que hacer y con toda su cara dura ¡decirle que siga
adelante! cuando aún apesta a Connor la muy asquerosa. Me viene
a la mente indefectiblemente la actitud miserable e injusta de Buffy
diciéndole lo mismo a un derrotado y maltratado Spike, en
Sunnydale. Qué malnacidas son las mujeres del buffyverso muchas
veces, con tanto que nos quieren vender que los malos son siempre los
hombres. Joder.
Cordelia no sólo le dice eso, sino que le corta,
intenta tener razón y quitarse culpas diciendo que nada importa,
solo la misión. Si hubiera sido al revés ya
habríamos visto, claro. Pero el pobre Angel tiene que tragar con
lo que le echen, y bajar la cabeza. Entre en Wolfram y Hart, salva a su
hijo, se porta como el héroe que es. Porque lo es.
Menos mal que al final, por fin, por una vez, saca los dos cojones que
debería de sacar más a menudo, y echa a Cordelia de su
casa. ¡Bien por Angel!
Una de esas pocas veces en las que Angel te hace botar en el asiento de
poro gozo. Que ya está bien de hacer el gilipollas y el cornudo,
hombre.
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