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El
capítulo se inicia con una pesadilla de Cordelia, donde ve de
nuevo al terrible demonio de sus visiones. Mientras en Angel
Investigations todo parece seguir normalmente, aunque la actividad
paranormal parece haber aumentado mucho en la ciudad. Angel va a ver a
Cordelia y habla con ella. La joven ha recuperado la memoria, y le dice
que lo ama, pero que ha recordado haber visto y sentido todo lo malo
que Angel hizo cuando no tenía alma, que pudo sentir cuando era
un ser superior. y que no puede estar con él. Demoledora frase
que deja a Angel bastante hecho polvo. Y de repente cae de nuevo en
trance anunciando que el mal está viniendo.
Angel va a tratar con Lilah del peligro que se avecina,
intentando que le facilite la información que Wolfram y Hart
extrajeron del cerebro de Lorne, y que el demonio leyó de dentro
de Cordelia, esa información que permanece inaccesible a ellos y
que puede ser crucial en la batalla que se acerca. Hacen una especie de
trato y ella le entrega el dossier. Entretanto Cordelia y Connor llegan
caminando al callejón donde nació Connor y se dio muerte
Darla, y justo ahí aparece desde el subsuelo La Bestia, un
enorme demonio hecho com de piedra y lava.
En el hotel, todos intentan sacar algo en claro el
galimatías de inscripciones impresas que les ha entregado Lilah,
que nadie puede desentrañar, y casi por casualidad Gunn se da
cuenta de que todas las hojas conforman una especie de puzzle.
Poniéndolas en el suelo, y casando la figura que arrojan -el
símbolo alquímico del fuego y la destrucción- con
los untos del mapa donde ha aumentado la actividad paranormal,
localizan el centro de todo, un lujoso hotel o bar donde se
reúne gente famosa.
Cuando llegan ahí, el demonio ya ha llegado y
asesinado a todos los presentes, con los que ha formado una figura
ritual.
Se produce una espectacular y fortísima lucha y Angel, Gunn,
Lorne y Wes comprueban que el demonio es realmente invencible. Los
derrota todos, malhiriendo a Angel- le clava una estaca en el
cuello casi degollándolo- y tras alzar una columna de fuego
hasta el cielo, desaparece en la noche.
Del cielo comienza a caer una lluvia de fuego en forma de
pequeños meteoros. Desde luego parece que el Apocalipsis ha
comenzado.
Y lo que podía haber sido un estupendo
capítulo de acción se estropea, y con él
definitivamente toda la temporada, por un vomitivo invento de los
guionistas: en el albergue de Connor, a Cordelia no se le apetece otra
cosa que follarse a Connor, al que ella le ha dado los biberones, en
una escena absolutamente repugnante, y totalmente innecesaria. Como
innecesario y vodevilesco es que hagan que el pobre Angel, que
malherido como estaba ha corrido a ver si se encontraban bien, tenga
que ver cómo su mujer se tira a su hijo. Los gritos de rabia de
Angel mientras se marcha nos dan la medida de lo que siente.
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por LadyMorwyn
Llegamos
al capítulo que se podría titular “El principio del
Fin”. Y es el principio del fin de muchas cosas…
El principio del fin de Fred y Charles. Con todo lo sucedido con el
profesor de Fred, y su asesinato a manos de Charles, parece cantado que
su historia de amor no va a llegar a buen puerto.
El principio del fin del “problema Wes”. En este
capítulo vuelve con Ángel y cía para ayudarles a
resolver el problemilla que les toca solucionar.
Y el principio del fin de la temporada. Es aquí donde se empieza
a liar una que ni los guionistas saben cómo
acabará… o eso es lo que parece.
Vayamos por partes:
Habíamos dejado a Connor sin techo y vagando por
las calles de LA (bueno, eso no se ve, pero me gustaría verlo
andar perdido sin rumbo en la gran ciudad) y empezamos el
capítulo que nos ocupa con ellos dos tan juntitos y felices en
plan parejita estrenando loft.
Y por si hay alguna duda de hacia donde se dirige el embrollo
este, nuestra Cordy, antes todo ojos para Angel, se pone la camiseta
mas escotada que encuentra. Que parece que le está diciendo a
Connor, “venga, hijo, anímate y nos ahorramos el
capi”.
Y Connor, que la mira y remira y hasta orgulloso estará
de que se haya ido con él y dejado a Papi, se muestra
protector con su dolor de cabeza y angustias varias…
De poema dramático la cara de resignación que le
pone ella cuando quiere salir a buscar a la bestia y el muchacho, que
no entiende eso del espacio vital, se le pega como una lapa. Eso si,
termina pagándolo caro con la paliza del Demonio-Ladrillo ese
que se agencia el Fin del Mundo.
(Que digo yo que también los demonios podían sacarse una
oposición, que los tendría ocupados al menos unos cuantos
años, y asi dejarían de tener tanto tiempo libre para
maquinar el fin del mundo. Los pobres humanos lo agradecerían
profundamente)
El toque de humor lo ponen Charles y Fred con la escenita del baño.
Nos ponemos en situación. Angustiada
señora (con pelas) que dice que tiene unos ruidos raros en el
baño, que si un fantasma, que si no se preocupe que para eso
estamos nosotros, pobre Casper y tal…
Y se me encierran los dos (Charles y Fred, no la señora y
Casper) en el baño. Ruiditos sospechosos, que mal huele, que es
eso y ¡Ups! Que no son fantasmas que son ratas.
Momento de histeria total en plan “Dios, quítamelas,
quítamelas!” que parece mentira que dos grandes y
aguerridos guerreros del bien, acostumbrados a luchar con demonios y
esas cosas, se nos asusten por unos cuantos cientos de ratas (aunque yo
no digo nada, porque yo me pongo así por una
araña…)
Llegan al hotel y después de una conversación en plan
“me daría un baño y me rascaría la piel
hasta que deje de picarme (Fred), me apunto (Gunn)” la cosa se
lía hasta el punto de que la huida le parece más honrosa
a Fred.
Casi al final del capítulo tenemos la
típica escena de comedia americana tipo “él te
quiere, no se que haces aquí bebiendo café todo el
día”… Que estas camareras estadounidenses deben
sacarse un curso de psicología con el puesto, porque si no no se
explica a qué viene meterse en la vida de los demás de
esa manera… Vamos, en mi tierra estas cosas no pasan…
Wesley merece un comentario para él sólo. En
este episodio pasa de ser el odiado por Gunn, a volver a las filas del
bien. Y para eso solo necesita un Apocalipsis en marcha. Que si lo
supiera seguro que él mismo lo haría para obtener
así el perdón.
Su historia empieza con Lilah (no podemos olvidar que es La mala,
malísima de toda esta historia) disfrazada de Fred, celosota
perdida ella, para acabar yendo al hotel a ayudar a los buenos cuando
las cosas empiezan a pintar feas.
Por supuesto, una cosa es volver para ayudar y otra
es presentarse así como así. Y ahí tenemos la escenita de celos
de Gunn, diciéndole a Wes que Fred no está en casa (y
para ti menos, que te enteres de una vez) Menos mal que atrás
dejan las tonterías y se ponen manos a la obra para descubrir de
qué va esto del Apocalipsis. Un puntazo la forma que tiene Gunn,
el musculitos, de solucionar el papelorio que les entrega Ángel.
Mirando por encima del hombro de Wes y “lo ve”… Si
esto pasa alguna vez en la vida real, seguro que a mí
no…pero estamos en la tele y nos lo tragamos…
Y por último tenemos a Ángel. Él, que
empieza el capítulo tan tranquilo y aburrido, consultando a
Lorne sobre cómo ordenar sus armas por aquello de tener algo que
hacer, es el que termina el capítulo más jodido.
Pobre…
Al principio del capitulo se las prometía muy feliz, haciendo de
héroe torturado sin tener nada que hacer hasta que se le aparece
Connor en su hotel. Empiezan a hablar y el hijo le suelta con sutileza
que está viviendo con Cordy. Ángel le dice que si ella
necesita tiempo y tal, y acaba yendo a hablar con ella.
Cordy le suelta que le quiere y hasta se atreve a enseñar escote
(hay que ver que escotazo tiene la tía) cuando oportunamente
tiene una visión. Es entonces cuando la cosa se pone interesante
y se sonsaca información al cobarde de Gavin.
Muy interesante la conversación con Lilah.
Ella demostrando que es una mujer con carácter y él
diciéndole que huele su miedo. Para al final llegar a un acuerdo
con los papelitos de la cabeza de Lorne.
La lucha suya de cada capítulo, donde el Demonio-Ladrillo les da
una paliza a todos, incluyendo a Ángel. Frase para
capítulos siguientes esa de “¿De verdad crees que
estás a salvo con él?” que le suelta a Gunn.
Lo típico en una catástrofe de este tipo, con fuego y
cadáveres en el lugar de la pelea, y hasta oscuridad en el sol,
que nos lleva al momento cumbre final…
Y esa es la escena cumbre por la que odio este capítulo.
Si hasta aquí todo tenia su gracia y hasta
Connor en plan protector se podía ver, todo se cambia con esta
escena.
Cordy, después de marear tanto la perdiz todo el
capítulo, escotazo por aquí, escotazo por allá, al
final consigue que Connor pique y le haga unos mimitos especiales.
¡Y lo peor es que Ángel lo ve!
Comentamos en alguna ocasión que es sadismo de los guionistas no
tiene parangón y esta es una buena muestra de ello.
Como conclusión solo decir GGGGRRRRRRRRRRRRRRR. Y se queda corto!
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