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Como
Angel está convencido de que Cordelia está en un
estupendo lugar, feliz y sin preocuparse de nada (sí, como dice
Cordelia, es deficiente) decide que los tres, él mismo, Gunn y
Fred se merecen n poco de relax después de la vorágine de
los últimos tiempos y tantas desgracias juntas. Así que
se van... a donde dijo Gunn que se tenía que haber ido en el
inicio de la tercera, a Las vegas. Y de paso así ven a Lorne,
que sigue sin hacerles caso cuando le llaman por teléfono.
Un capítulo movidito, entretenido y emocionante,
donde entre otras cosas disfrutamos de mucho Lorne en pantalla, lo que
siempre es de agradecer porque nos encanta el delicioso y absolutamente
Drag Queen demonio verde. El pobre parece estar triunfando como
cantante y show-demon en un lujoso local de la ciudad del desierto pero
en realidad está prisionero de una organización que lo
utiliza contra su voluntad para sus sórdidos fines: se dedican a
robar el futuro de la gente.
Nuestros amigos tendrán que ayudar a Lorne a
escapar y de paso... a Angel que cae en las redes del maléfico
juego que le roba su propósito en la vida y lo deja convertido
en una especie de zombi que no hace más que jugar a las
máquinas tragaperras.
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por Ehiztari
¡Viva Las Vegas!
La ciudad que nunca duerme, la del juego y de la
luz, es el escenario y casi el protagonista de este capítulo
olvidable. Viva Las Vegas y viva Lorne, en este su
episodio, que da un recital, nunca mejor dicho.
En realidad, el episodio es apenas una justificación para que
vuelvan dos personajes que se habían ido. (Y digo yo, si los
necesitaban de vuelta, ¿para qué se los llevaron?).
También es excusa para algunos comentarios graciosos de Angel
sobre sus recuerdos de la ciudad en visitas del pasado como su queja de
que "era más amistosa cuando la gobernaba la Mafia"
La disminuida pandilla de Investigaciones Angel
rescata a Lorne de su cárcel de oro. Al final aparecerá
una amnésica Cordelia. Y al principio, en la distancia, Angel
vigila a su cachorro que se las arregla bastante bien en los bajos
fondos. Y en algún momento, breve paréntesis de Wes,
caldeando telefónicamente el ambiente.
Teníamos algo deshilachado, con cada uno de los personajes por
su lado y al final del capítulo, parte del grupo se ha
aglutinado un poco más. ¡Pues ya va siendo hora de que las
aguas vuelvan a su cauce! Ya sólo echamos en falta a Wesley.
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