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La
temporada se inicia dentro de una atmósfera de tristeza y
desolación. Gunn y Fred han quedado solos en Angel
Investigations, Angel sigue desaparecido, también Cordelia,
Lorne está en Las vegas y parece no contestar a sus llamadas.
Wes sigue por libre. El único que anda por ahí rondando,
y en apariencia ayudándoles, es Connor. En apariencia, porque
los espectadores sabemos que él es el culpable de la innominable
barbaridad de haber echado a Angel al fondo del mar en el último
capítulo de la tercera temporada.
Pero ni Gunn ni Fred saben esto, y cuidan de
él a su modo, mientras intentan por todos los medios encontrar a
Angel y a Cordelia. En este episodio siguen una pista que el
cabrón del mocoso se encarga de destruir, una joven vampira que
estaba presente en la playa la noche del desastre y que podría
haber ayudado. Imaginamos que Connor se ha encargado más veces
de destruir pistas que lleven a Gunn y Fred hasta Angel, valiente
miserable.
Pero la ayuda va a llegar de quien el niñato
no se esperaba... de quien casi nadie se podía esperar. Ni
siquiera Lilah y Wolfram y Hart. De Wesley Whydam Price. Con su
hieratismo y amargura ganados a pulso en la temporada anterior, es
él quien localiza a Angel, y con ayuda de Justine a quien
mantiene prisionera y encadenada, lo saca de las profundidades y lo
ayuda a recuperarse y a regresar a casa. Impresionante la escena de
cuando lo alimenta con su propia sangre.
Al final del episodio al fin alguien le pone las cosas
claras a esa basura de Connor: primero Fred, inconmensurable
atacándole con un pincho eléctrico una y otra vez
mientras le grita por lo que le ha hecho a su padre. Y finalmente el
mismo Angel que, disimulando que apenas se tiene en pie, lo echa de su
casa.
Ahora sólo falta encontrar a Cordelia.
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por vicenivi
Nos
imaginamos la gran sorpresa de los fans, después de esperar unos
cuantos meses, de verlos reunidos alrededor de una mesa, felices y
todos juntitos, diciendo que después de todo lo que
habían pasado durante el verano, se merecían estar
así de bien. Pero claro, enseguida supe que debía
tratarse de una alucinación de Angel. Brindan por la familia
("Mientras no sea la mía", dice Lorne), Cordy y Angel casi, casi
se besan, todo acaramelados...Eso era suficiente para sospechar.
Durante tres meses Gunn, Fred y Connor son como una
familia, trabajando juntos y llevándose bien, excepto cuando se
nombra a "papá". Por cierto, a Gunn, la barbita le cae fatal.
Fred está deliciosa. Es la única que parece acordarse de
Wes. Han pasado tres meses y no saben nada de él. Entretanto
Lorne, triunfa en Las Vegas.
Preciosa la escena que imagina Angel de su encuentro
con Cordy en la playa. Ella está encantadora. Angel la coge y la
besa...y la muerde, pero claro, forma parte de la pesadilla.
Vemos a Wes con Lilah en la camita, sumamente
sensuales. El inglés está para comérselo y cuando
le susurra a Lilah que está con él porque lo encuentra
irresistible no podemos por menos que asentir. A falta del rubio,
diremos que arf guau bleeeeeeeeeeeeg.
Wes dice una y otra vez: "No sé donde está Angel, ni lo
que le ocurrió. Y no me importa." "Esa parte de mí
murió" Y descubrimos que tiene a Justine y la obliga a ayudarlo
a encontrar a Angel. La conversación de estos dos también
de fábula. Wes le dice a Justine: "Holtz y tú
teníais muchas cosas en común: la soledad, el dolor y una
deplorable falta de humor".
Y lo encuentra, y lo saca y le alimenta con su
propia sangre. Me ENCANTÓ la delicadeza con la que se quita la
garra de Angel del cuello, sin alterarse. Y eso después de que
Angel creyendo hablar con Connor dijera: "Debí haberte matado",
mirando sin ver a Wes.
Y Justine toda rabiosa: "Tanto esfuerzo para salvar a esta cosa.
Él te odia. Todos te odian. Y nunca volverán a
aceptarte." Demasié. Cuando al final lo lleva al hotel y
se va, Fred le pregunta: "Nosotros no te importamos, ¿verdad?".
Wes se vuelve y susurra: "Necesitará sangre. Yo ya no puedo
darle más".
Tacháááááááááááán.
Lilah, qué tía, enfrentándose al
jefe, cortándole la cabeza en mitad de una reunión,
quedándose con la jefatura. "Ahora mando yo. Marchaos. Gavin,
por favor, quita eso"- y señala la cabeza. Con un par.
Muy bien el cara a cara final entre Angel y Connor.
"El mundo es duro y cruel. Para eso estamos nosotros, los campeones. No
importa de donde venimos, ni cuanto sufrimos o si vamos a conseguir
cambiar algo...Te quiero, Connor. Y ahora vete de mi casa."
Un discursito muy apropiado también para el final de la serie, ¿no? Cuando se enfrentan al Apocalipsis.
Y para terminar, se ve una luz celestial, música
dulzona, la cara resplandeciente de Cordy. Puro pasteleo meloso y
mantecoso. Algo así como "Santa Cordy, que estás en los
cielos..." Y ella suelta: "¡Oh, Dios, estoy tan aburrida!"
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