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Doyle
parece decidido al fin a contar a Cordelia que es medio demonio, cosa
que lleva intentando desde hace ya bastantes episodios, sin dar nunca
el paso definitivo. Y a invitarla a cenar, que es tanto o más
difícil con lo condenada que es la niña, claro.
Mientras intenta coger fuerzas respecto a sus
problemas personales, una horda de demonios pseudo nazis obsesos de la
pureza racial hace aparición en la ciudad: los Azotadores. Van
persiguiendo a otro clan de demonios medio humano o mestizos, a lo que
quieren matar por medio de un arma que es com una boba de luz que
aniquila todo lo que tenga sangre humana. Angel, Doyle y Cordelia
ayudan al clan de demonios a esconderse en un barco que los
sacará del territorio norteamericano, pero los demonios malvados
los localizan e introducen en la bodega la bomba y están a punto
de hacerla estalla.
Justo cuando Angel va a saltar sobre ella para
desactivarla, sacrificándose, es Doyle quien o hace. Lo golpea,
sacándolo de escena, besa a Cordelia con un extraño
resplandor azul, y mostrándole al fin su rostro de demonio salta
sobre la bomba. Muere desactivándola y salvando a todos los
presentes, como un héroe.
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por Ehiztari
Doyle
está reuniendo valor para decirle a Cordelia que es medio
demonio e invitarla a cenar. Entonces Angel y él dan con una
grupo de terribles demonios puros racistas. Doyle recuerda que en el
pasado a él también le pidieron ayuda demonios de su
familia y tuvo una actitud cobarde, desentendiéndose del
problema. Angel prepara la huida de los mestizos en un buque, pero son
descubiertos y cuando están a punto de ser desintegrados por un
arma que destruye a todo el que tiene sangre humana, Angel comprende
que la única forma de salvarlos a todos (Doyle y Cordelia
incluidos) es sacrificarse heroicamente siendo destruido por el rayo.
Pero cuando Angel está a punto de saltar, es Doyle quien le pega
un puñetazo y ocupa su puesto.
Este capítulo lo tiene casi todo:
Humor, cómo no; personajes entrañables (Cordy,
maravillosa. Empieza a ser una mujer entera, capaz de amar a un demonio
como demuestra su (gracioso) enfado cuando se entera de que Doyle le ha
ocultado por miedo su media naturaleza de monstruo
(“¿Qué pensabas? ¿Que te iba a rechazar
después de saberlo? ¡Te he rechazado
antes!¿Qué crees que soy yo?
¿Superficial?”); aventuras, lección de lucha contra
el fascismo racista representado en los demonios, los tres chicos de
Agencia Angel, como una piña… y Doyle que,
creyéndose durante todo el capítulo la sombra de Angel,
un tipo normal que en el pasado no supo estar a la altura, se redime en
un acto heroico que eclipsa al héroe, roba el
corazón de la chica y sobre todo le reconcilia consigo mismo,
porque sólo “cuando llega el momento, puedes saber
cuánto vales”.
El capítulo que se abría con la
escena humorística y paródica de Doyle y Cordelia rodando
un spot casero para promocionar la Agencia de Angel, “el vengador
oscuro”, se cierra con los dos supervivientes, viendo en la
grabación a su compañero muerto, como un homenaje en el
que las frases más triviales adquieren un nuevo sentido y, sobre
todo, se engrandece la figura de Doyle, cercano, humilde, irrelevante,
que sin embargo se ha convertido en el verdadero héroe a que se
refería el título.
Lo de Hero no me lo esperaba. Me parece una
joyita, un capítulo que funciona a la perfección; quizás lo que ocurre es
previsible (a pesar de que busque alguna sorpresa), pero en él todas las
piezas encajan perfectamente; me recuerda mucho a las películas clásicas
de aventuras, amistad varonil, con chica y víctimas a las que proteger. Y
es una pena lo de Doyle, un personaje que desaparece sorpresivamente
cuando había sabido dar carácter y calor no sólo a su personaje, sino a la
serie. Parece ser que desde el principio estaba así planeado y eso es otra
cosa que me sorprende de las series de Whedon: cómo es capaz de crear
tipos fascinantes y luego no tiene reparos en sacrificarlos a las primeras
de cambio. ¡Menos mal que en el caso de Spike decidieron dar marcha atrás
sobre el rápido final que le tenían preparado!
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