|
A
causa del trato violento de Kate a los detenidos toda la
comisaría es obligada a tomar un curso de sensibilidad y
exteriorización de sentimientos. Por desgracia, esta bonita y
moderna asignatura la imparte nada menos que un brujo en la
nómina de Wolfam y Hart, que lo que pretende es dejar a todos
indefensos para facilitar la huida del mafioso de turno, Little Tony.
Angel investigará al psicólogo brujo
oliendo gato encerrado, y caerá también él presa
del hechizo de exteriorización de sentimientos.
|
|
por vicenivi
Me
he reído mucho. Sobre todo con las clases de
sensibilización y cómo los policías
(auténticos armarios en algunos casos) tan reacios al principio,
acaban con sus sentimientos a flor de piel, llorando,
abrazándose, leyendo poesía a los detenidos, sermoneando
a la gente por las calles, justificando a los “malos”...Una
juerga.
Y Angel, de sensible, por Dios, parecía tan
blanditoooooooooooo. No dije nada, pero poco después Little
Tony lo llama mariposón y casi se me descoyunta la
mandíbula de la risa. Era justo lo que había pensado.
Parece totalmente gay.
Además, Angel “disfrazado”
de turista paleto con ese sombrero ha estado demasié. Y Cordelia
quejándose de que el vampiro era desconsiderado y Doyle:
“Mira quién habla”. Juájuá. O Cordelia
diciendo que Angel no se daba cuenta de nada y detrás de ella,
estaba el pobre Doyle medio ahogado por uno de los tentáculos de
un pulpo gigante que Angel acaba de matar.
Todo lo relacionado con Kate y su padre me deja fría, aunque los
dos actores que los interpretan me gustan. Pero sabemos que la cosa no
va a más y no mes interesa demasiado.
Un diálogo que me ha gustado. Se desarrolla en la
comisaría, cuando ya se ha detenido al malo, pero los efectos
del hechizo continúan.
Angel: Tú – con su cara de gay sensible.
Kate: No, tú – y se abrazan.
Cordelia: ¿Alguien quiere vomitar?
Había olvidado cómo Wolfram y Hart empiezan a implicarse en la vida de
Angel. Me alegro de haber empezado de cero.
|