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Angel hace un trato con Doyle: le librará de los matones que le siguen pata
cobrar sus deudas a cambio de que él le libre de un peligro mucho mayor:
Cordelia se le ha metido en el sótano huyendo de su horrible apartamento lleno
de cucarachas, y amenaza con quedarse ahí. El joven le encuentra un estupendo y
lujoso piso que sólo tiene un pequeño inconveniente, el fantasma de una mujer
que falleció allí y a la que todos creen que mató su hijo desaparecido.
Cordelia se enfrentará a la iracunda fantasma recuperando su autoestima elevada
al cubo de bitch de Sunnydale (impagable
cuando dice que ella no es una Buffy llorona) y de paso entre la enloquecida
fantasma dueña de la casa y los demás acabarán con los demonios matones para
alivio de Doyle. Tras la pelea, Cordelia derriba uno de los muros
y se descubre que lo que realmente ocurrió en la casa es que la dueña asesinó a
su pobre hijo emparedándolo en la casa.
Resuelto el crimen del hijo de la
señora, y una vez enviada ella al otro mundo, también tendremos por mucho tiempo
un nuevo personaje en la serie, aunque no lo veamos: el amable fantasma Dennis
que se queda a compartir apartamento con Cordelia.
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por Ehiztari
Capítulo hecho a mayor gloria de Cordy, “the bitch”, y nuestra chica se luce,
aunque también los chicos están muy bien: Doyle huyendo de sus problemas con la
mafia demoníaca y reservándose zonas secretas de su pasado; Cordy, enfrentada al
duro destino de abrirse paso en la gran ciudad y Angel, como un buen amigo,
intentando ayudarles a los dos.
Me gusta especialmente el
principio: Doyle intentando ligar con Cordy, Cordelia asediada por las tragedias
domésticas de un piso en semirruina y, sobre todo, instalándose por las bravas
en casa de Angel. ¡Pobre Angel! Un maniático del orden como él, sobrelleva con
paciencia de santo el terremoto Cordelia con todos sus caprichos. Cuando le saca
de la ducha llamando a la puerta y apremiándole para que meta su equipaje,
cuando le dice que deje sus cosas sobre la cama y decide que él “puede dormir en
el sofá”, cuando resuelve ser ella quien pase a la ducha –sin importarle que
Angel la mire atónito, desnudo y mojado- y le pregunta si tiene espuma (“Por
supuesto”, se autorresponde), cuando deja la toalla humedecida sobre “su” sillón
de cuero y se queja de que no tenga un solo espejo en la casa… Se entiende
perfectamente el trato que hace el vampiro con Doyle: “Yo te libraré de todos
los demonios que te acosan, pero tú líbrame de Cordelia”.
Y la forma
de resolver el caso fantasmal cuando hasta los conjuros fallan es estupenda.
“Eres una fracasada, una puta indigna de vivir en mi casa”- le dice la
repugnante vieja que la tiene aterrorizada. Y Cordelia reacciona: “Yes, I´m a
bitch”. La mayor “bitch” de Sunnydale, que no es “como esa quejica de Buffy”,
decide que a arpía no la gana nadie. Pelea y se queda con el piso y con el dulce
fantasma Dennis, que la acompañará mientras viva en ese apartamento, hasta por
lo menos la cuarta temporada.
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