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Unos
extraños asesinatos de jóvenes marcadas en la cara con una cruz
cristiana traen a la memoria de Angel ecos del pasado: en medio de
turbadoras pesadillas que le llevan a pensar incluso si él mismo
en estado de sonambulismo ha podido ser el asesino, pues hacer esta
marca era uno de sus caprichos cuando era Angelus, recuerda que
enseñó a hacer eso a uno de sus childes en el siglo
XVIII, Penn. Al parecer el vampiro ha aparecido en Los Angeles, donde
ya ha actuado en el pasado. Pero esta vez su Sire está
ahí para detenerlo.
Ayudando hasta donde puede a la detective
Kate, que ya parece que empieza a darse cuenta que Angel es algo
extraño además de "misterioso y moreno" Angel
tratará de detener a un Penn que rememora los crímenes
cometidos en su propia familia bajo las enseñanzas de Angelus,
lo que ha repetido una y otra vez a lo largo de los siglos. Termina
mostrando ante Kate su naturaleza de vampiro, y abriendo los ojos de la
mujer ante ese otro lado oscuro de L.A. que ella se niega a admitir.
Reacciona de manera bastante repulsiva, pero bueno tampoco era un gran
personaje y está claro que se la tenía que cargar antes
de que se metiera en la cama de Angel y a "Joss bangel" le diera algo.
Angel se enfrenta finalmente a Penn, salva a Kate y es ella la que mata al vampiro más
joven.
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por Ehiztari
Una chica perseguida en la noche, corre aterrada y es atrapada por un
vampiro. Cuando hunde sus colmillos en ella, después de
marcar su mejilla con una cruz, vemos que es Angel.
Y a continuación vemos que es un sueño del
que se despierta agitado el protagonista. Wes ve en el periódico
que se están produciendo muertes en serie de un asesino que
siempre deja la misma marca y el ex Vigilante sabe que ésa era
la marca de Angelus. Cordelia se niega a oírle, pero cuando el
propio Angel les dice que no está seguro de si sus sueños
ocurren en la realidad, deciden tomar medidas: antes de llegar a la
estaca o la decapitación, deciden encadenarlo durante la noche.
“Aunque seguro que son pesadillas”- dice Cordy.
“Pesadillas, no- rebate Angel.- Disfrutaba”.
Al final resulta que el asesino es un childe de
Angelus al que éste enseñó a matar (primer
flash-back de la serie) y tras el que va Kate, gracias a los datos
proporcionados por Angel. Cuando la policía lo tiene acorralado,
el asesino escapa y Kate va tras él. ¡Sorpresas para la
rubia! Primero descubre que los vampiros existen, que Angel lo es
(más aún, que se llamaba Angelus y que asoló
Europa), que cuando un vampiro te ataca tres disparos no son
suficientes para pararlo y, finalmente, que ya no puede confiar en su
salvador, Angel.
Un gran capítulo. Tenemos breve flash back, lo
que siempre se agradece; tenemos las dudas de Angel que le devuelven a
la incertidumbre de su angustiosa batalla consigo mismo; tenemos sobre
todo a Kate que descubre horrorizada que existen terribles realidades
en las que nunca creyó y que además siente desmoronarse
su confianza en Angel, alguien con quien la solitaria policía
conectaba. Tenemos el dramático desenlace de la pelea entre los
dos vampiros: Angel inmovilizado por su childe que se sitúa
detrás de él, Kate frente a ambos. Ella coge una aguzada
viga de madera. Kate y Angel se miran. Angel sabe lo que va a hacer:
estacar a los dos, es decir, acabar con el asesino, atravesando el
cuerpo de Angel que está delante. Y Kate lo hace. La trayectoria
ascendente de la viga, entrando por el estómago de Angel,
alcanza el corazón del otro vampiro que se desintegra.
“Has fallado”- dice Angel cayendo al suelo, pero vivo.
“No”- responde Kate. Pero en cualquier caso, nada
volverá a ser igual entre estos dos.
Y tenemos también las breves escenas del aún patoso
Wesley y la cada vez más encantadora Cordelia. Como en el final
definitivo: Angel está a solas y pensando en lo ocurrido.
Aparece Cordy a la que el vampiro le empieza a decir: “Si alguna
vez cambio…” “No te preocupes- corta con desparpajo
Cordelia.- Fijo que te mato” “Gracias”- dice aliviado
Angel.
(Ah, y una cosita, para el archivo de las cosas entre Sire y childe.
Angel dice que su childe está en la ciudad, porque “puede
percibir a los que ha engendrado”)
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