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Cordelia
descubre, a su pesar y de manera traumática, que Doyle
después de todo sí le ha dejado algo al marcharse, algo
muy personal e íntimo: el resplandor azul que vimos entre sus
labios cuando la besaba en el capítulo anterior eran nada menos
que el poder de recibir las visiones de los Poderes, que ha traspasado
a la muchacha. Cordelia, ecléctica y positiva ella,
intentará por un lado saber qué demonios ha visto
en su visión primera de algo "feo, grande y gris" y por el otro
sacarse de encima el nuevo poder besando a todo bicho viviente que e le
ponga a tiro.
Entre tanto, un demonio de apariencia inofensiva y pinta
de vividor llega pidiendo ayuda a las oficinas de Angel, lo persigue un
obcecado cazador de demonios desde hace tiempo y no consigue librarse
de él. El cazador resulta ser nada menos que Wesley Whydam
Pryce, ocupado en la casa solitaria de criaturas malignas desde que
fue expulsado del consejo de Vigilantes. Y no va siguiendo a ese
pequeño demonio empático, sino a otro de apariencia
grande y peligrosa.
Pero como casi siempre en el whedonverso, las apariencias
no suelen tener que ver mucho con la realidad y el equipo investigador,
empezando por Cordelia, se darán cuenta enseguida...
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por vicenivi
Lo
mejor, lo mejor del capítulo, ha sido sin duda la llegada de
Wesley, al más puro estilo "Mad Max" o como se diga.
Pantalón de cuero, botas, moto... y Cordelia besando a todo el
mundo para no tener más visiones.
La posible melancolía del episodio se
disuelve casi enseguida, gracias a Wes y sus increíbles
torpezas. Si alguien tenía que sustituir a Doyle,
¿quién mejor que él? Está
divertidísimo cuando dice "Me aprietan los pantalones...en las
piernas" y se aleja todo tieso. Wes es hombre de libro e
investigación, no hay duda. Es bastante negado peleando y cae
dos veces al suelo, intentando sacar su cuchillo de la pierna. Lo suyo
es la cabeza y el estudio.
El demonio Barney, resulta al principio encantador,
tan comprensivo y simpático. Nos recordó un poco a
Chandler, el de Friends...y menudo bicho resultó al final.
He encontrado especialmente inexpresivo a David, y
ya es decir. Alexis, es también un actor de gestos mesurados,
pero sabe transmitir toda serie de emociones y su voz es deliciosa.
Y ese alarde de cultura por parte de Angel (habla
coreano, identifica la estatua que dibuja Cordelia) nos resulta muy
atragantante. Por cierto, el doble de David se ve a distancia. Es
más bajo, más delgado, más moreno y con orejas de
soplillo. De verdad.
Cordelia ha estado fuera de serie, más
preocupada por lo que pueda babear en sus visiones que por otra cosa.
Preferiría mil veces tener herpes, qué tía."Tuve
una visión, seguro que se debe a algo que comí".
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