"Quien ha soportado que abuses de él, te
conoce." Eso decía el genial William Blake y creo que tiene razón. Por lo
general, vamos por la vida sujetando nuestro carácter bajo unas leyes legales y
unas normas sociales preestablecidas. Pero... ¿qué pasaría si no existieran? Los
que fuesen de naturaleza benigna vale pero...¿y los oscuros de corazón? Por eso
creo que Blake tenía razón con esta afirmación. Abusar de alguien demuestra una
falta de empatía, una cierta bajeza moral y una falta de escrúpulos. Y claro,
frente a la sociedad podremos ser perfectos y maravillosos, podremos andar a
salvo entre nuestros iguales más nobles bajo nuestro disfraz pero al menos
alguien sabrá la verdad. Al menos una persona en el mundo conocerá nuestro
auténtico yo, ése que utiliza a los demás sin pararse a mirar en sus
sentimientos o necesidades; la persona de la que abusamos. Por eso aquél que ha
soportado nuestro abuso, nos conoce.
A lo mejor estoy exagerando. Tal
vez no se trate ni siquiera de que finjamos ser unos santos, ni que seamos unos
monstruos totales. Tal vez la vida nos lleve un día por caminos equivocados, por
senderos oscuros, donde nos olvidemos por un segundo que nuestra libertad acaba
donde empieza la ajena. Tal vez un día nos encontremos desesperados, o
simplemente resbalemos y caigamos al fango... podremos levantarnos,
arrepentirnos, redimirnos incluso, pero esa mancha seguirá ahí. Aunque sólo
fallemos una vez en la vida, aunque sólo permitamos por una breve fracción de
segundo que nuestra bestia interior, ese yo oculto que todos alimentamos con
vergüenza en el lado oscuro del alma, nos venza...esa persona lo sabrá. Conocerá
una parte de nosotros que posiblemente nadie, NADIE más en este mundo conozca. Y
esa persona tendrá poder sobre nosotros...o al menos, sobre aquellos que
conserven su conciencia.
Y he aquí que he terminado como siempre
pensando en Angel y Spike. Angel siempre ha gritado a los cuatro vientos su
aversión hacia el rubio. Por celos, por rencor, por que le recuerda ese pasado
del que trata de huir...y yo me pregunto, ¿no será que las palabras del poeta
escuecen a nuestro vampiro moreno e impasible?
Todos sabemos, y más o menos
nos imaginamos, la relación entre estos dos vampiros cuando ninguno tenía alma.
Cuando Spike apenas daba sus primeros pasos en la noche eterna y Angel era
Angelus. El macho alfa, el dios entre los cuatro, el Sire. Todos conocemos el
gusto del vampiro por la tortura y la manipulación. Por la sangre y la
violencia. Su pasión obsesiva por la inocencia y sobre todo, su destrucción
lenta y dolorosamente. Así que más o menos nos hacemos una idea. Humillaciones,
golpes, abusos... seguramente en el joven William, Angelus encontró un hermoso
lienzo en blanco sobre el que pintar su macabra obra maestra. Así que yo me
pregunto, ¿no tendrá eso que ver con el resentido antagonismo hacia
Spike?
Desde que consiguió su alma...o mejor dicho, lo condenaron con ella,
Angel ha luchado por su humanidad. De hecho, y una vez que aprendió a sobrevivir
con la culpa diaria, se ha construido una máscara perfecta de humanidad y
"normalidad". Pero sabemos que bajo la superficie el antiguo Angelus lucha por
liberarse, al acecho frente cualquier signo de debilidad. No ha compartido con
los que le rodean la verdad total de su pasado sin alma; ha conseguido que sus
amigos lo dejen de ver casi como un vampiro. Si no fuera por el hecho de que
bebe sangre y algunas molestias como éstas, sería nada más que un super-hombre o
algo similar. Y Angel estaba satisfecho con ello. Hasta que en su no-vida
reaparición Spike. Ese childe impulsivo y desafiante a su autoridad, ese recuerdo
en carne y hueso de un pasado amargo y salvaje, atroz.
Spike lo conoce. Lo
conoce de verdad. Lo conoció cuando era un demonio sediento y cruel, tan hermoso
como implacable. Vio cosas, "vivió" cosas, padeció cosas a su lado que ninguno
de los humanos que lo rodean y lo arropan como el héroe que ha llegado a ser
podría imaginar. A Angel le recuerda cada día que por lo menos, mientras que
Spike no se convierta en polvo, habrá en el mundo alguien que conoce ese otro yo
que pocos han visto...por no decir nadie. Alguien que comprende exactamente lo
que es en realidad, porque lo conoce desde todos los ángulos, bajo todas las
luces. Y esta última frase me recuerda que no sólo Angel se siente desnudo
frente a Spike. Buffy, la Cazadora, también. Como muy bien le dijo en aquella
casa abandonada: "he visto tu fuerza y tu nobleza. He visto lo mejor y lo
peor de ti. Y entiendo, con perfecta claridad y exactitud lo que eres"
Todos sabemos cómo acaba la escena. Spike orgulloso de su chica lamiendo la
herida de su autoestima rota. Diciéndole que era única. Y ella no puede
rebatirle, porque sabe que es cierto. O que al menos es cierto que él la cree
única, a pesar de lo que ha visto de ella. O precisamente por eso.
Tal
vez Angel debería dejar de tener miedo. Tal vez debería atreverse a mirar en el
fondo de esos ojos azules y buscar la respuesta a esa pregunta que lo atormenta.
¿Cuándo Spike lo mira, qué es lo que ve? ¿Qué es él para la única persona (o
vampiro en este caso) que real, realmente lo conoce? Tal vez el Sire encontraría
al fin la paz...porque no dudo que la respuesta de Spike, siempre poeta y
siempre enamorado, lo sorprendería.